
"[La Constitución de 1978] No nace de un acto revolucionario. Esto es evidente. Pero tampoco de un momento contrarrevolucionario ni de la concesión de un poder autoritario. (...) Nace de un proceso de consensos sociales básicos, convergencias y acuerdos previos sobre el proceso y sobre todo de unas elecciones generales, las del 15 de junio de 1977, democráticamente irreprochables, y que no surgen de un vuelco previo sino del pacto previo. En estas condiciones no podía nacer contra nadie."
Cádiz, 1940 – Madrid, 2019.
Fue jurista, diplomático y político. Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid con Premio Extraordinario, amplió estudios en las universidades de Friburgo y Múnich y en la London School of Economics and Political Science, donde se especializó en Derecho mercantil e internacional. Ingresó por oposición en la Carrera Diplomática en 1964 y, posteriormente, en el Cuerpo de Letrados de las Cortes en 1968.
Desde sus años universitarios mostró un marcado interés por la política y participó en diversos círculos europeístas y reformistas vinculados a la oposición moderada al franquismo. Formó parte del grupo fundador de la Unión de Centro Democrático (UCD) y desempeñó un papel destacado durante la Transición, defendiendo una salida pactada y constitucional hacia la democracia. Fue elegido diputado por Madrid en las legislaturas Constituyente y I, entre 1977 y 1982, y presidió el Grupo Parlamentario Centrista en el Congreso.
Como uno de los siete ponentes de la Constitución de 1978, participó activamente en la redacción del texto constitucional y en las negociaciones parlamentarias que hicieron posible el consenso entre las principales fuerzas políticas. Durante los gobiernos de Adolfo Suárez ocupó sucesivamente los cargos de ministro de la Presidencia y Relaciones con las Cortes, ministro de Administración Territorial y ministro de Asuntos Exteriores. Continuó al frente de este último departamento bajo la presidencia de Leopoldo Calvo-Sotelo, impulsando las negociaciones para la adhesión de España a las Comunidades Europeas y favoreciendo el ingreso español en la OTAN. Participó asimismo en las negociaciones de los Estatutos vasco y catalán.
Tras la desaparición de UCD se retiró de la primera línea política y centró su actividad en el ejercicio de la abogacía y el arbitraje internacional, desarrollando además una intensa labor institucional y cultural. Fue nombrado vocal del Consejo de Administración del Patrimonio Nacional en 2017 y presidió el Real Patronato del Museo del Prado entre 2012 y 2019.
Compatibilizó su actividad profesional con la docencia y la reflexión jurídica y política. Fue autor de numerosos trabajos sobre constitucionalismo, relaciones internacionales y construcción europea. Recibió el título de doctor honoris causa por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, la Universidad de León, la Universidad de Cádiz y la Universidad Europea. Entre las distinciones que recibió destacan la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden de Carlos III, la Gran Cruz de Isabel la Católica, el Collar de la Orden del Mérito Civil, la Medalla de la Orden del Mérito Constitucional y el grado de Grand Officier de la Legión de Honor de Francia.